La retinopatía de la prematuridad (ROP) es una retinopatía isquémica de niños prematuros e con bajo peso al nacer.
La vascularización de retina se inicia en la 16ª semana de gestación. Se desarrolla de una forma centrífuga de disco óptico hasta la ora serrata. La retina nasal es vascularizada en el 8º mes de gestación y la vascularización de ora temporal es generalmente finalizada 1 a 2 meses más tarde. Cuando un niño nace prematuro con una vascularización de retina incompleta puede desarrollarse ROP. Los factores de riesgo que son asociados a ROP incluyen la prematuridad, bajo peso al nacer y oxigenoterapia en los cuidados neonatales.
El estudio “Early treatment for retinopathy of prematurity” encontró una prevalencia de ROP en niños con 1000-1250g 44%, con 751-999g 76% y < <750g 93%.< Sabiendo que el oxígeno aumenta la incidencia de ROP, se han hecho intentos para reducir la concentración de oxigeno administrado a niños prematuros, pero con un aumento del índice de mortalidad. Con el uso generalizado de la oximetría de pulso y de sistemas que permitan un mejor control del oxigeno, la incidencia de ROP disminuyó y la mortalidad no ha aumentado.
Han sido desarrolladas varias clasificaciones para estratificar los pacientes con ROP. La más utilizada en la clínica es “Clasificación Internacional”. Consideramos los detalles de esta clasificación fuera de lo ámbito de este Atlas.
El diagnóstico precoz es fundamental. Debe hacerse un examen de fondo en niños con 30 semanas, o menos, de gestación, con un peso < <1500g o con un peso al nacer entre 1500-2000g cuando sometidos a oxigenoterapia.< La primera evaluación debe hacerse as 4 semanas después del nacimiento, o con edad de gestación corregida de 30 semanas.
El tratamiento estándar se basaba casi exclusivamente en la fotocoagulación con láser de la retina avascular, un método eficaz para estabilizar la enfermedad, pero asociado a destrucción tisular y a alteraciones a largo plazo del campo visual. La inyección intravítrea de un volumen reducido de anti-VEGF (0,03 ml) en prematuros demostró eficacia clínica y seguridad, estableciendo un nuevo enfoque terapéutico para la retinopatía del prematuro.












